Así comienza el titular del artículo publicado hoy en el “Diario vasco”.
Y en efecto, no hay una palabra que defina mejor lo que el Gobierno local hace constantemente, ante toda la ciudadanía irunesa, “escuchar y explicar”.
Son bien sabidos los problemas que cada barrio tiene. Y digo bien sabidos porque en efecto, los problemas se conocen, y en ningún caso se ocultan o se apartan de la realidad local como algunos intentan hacer ver. Y en este caso concreto, el Barrio de San Miguel, tiene problemas.
Comenzando por una reurbanización completa del barrio, casos de prostitución, trafico de drogas y diferentes delitos son las más habituales protestas y reclamaciones de los vecinos.

Barrio de San Miguel - Irun
Y en efecto, existen estos problemas aunque caracterizándolos de problemas concretos y en ningún caso de inseguridad ciudadana.
En el caso de la reurbanización, es cierto que la solución integral a este problema pasa por la aprobación del macro proyecto denominado “San Miguel-Anaka”, pero no se ha dejado todo simplificado a esto sino que en los últimos tiempos y en el futuro próximo se llevaran a cabo reformas parciales que han mejorado y mejoraran el barrio. Desde la reurbanización próxima de la C/Fuenterrabía al parking y parque ya construidos del Pinar, remodelación del edificio del Inem y Seguridad Social…
Sobre los delitos, bien sabemos que gran parte de la responsabilidad recae sobre la Ertzaina, pero todos podemos recordar las últimas redadas y cierres de locales de la C/Fuenterrabía. Queda por hacer, pero ya se ha actuado en este sentido también.
Sobre la prostitución, a día de hoy, el problema sigue, a pesar de las cámaras de video vigilancia instaladas en la C/Estación. Es un problema complejo y de difícil solución, básicamente porque no es un delito el estar en la calle como lo están y no es fácil cogerlas “in fraganti” ya que desaparecen nada mas ven una patrulla de la policía… Pero se están estudiando medidas al respecto.
En definitiva, que todo lo que pasa en San Miguel, son problemas concretos que se están solucionando. Cada barrio tiene sus problemas, y hay que solucionarlos, lo que no es nada bueno es crear alarma social ya que ni mucho menos, y los datos lo demuestran, San Miguel ni siquiera Irun en su conjunto es un barrio o una ciudad conflictiva.
Desde aquí pido a los vecinos que expongan sus problemas pero calma y paciencia, un poquito más si cabe, ya que las soluciones van llegando.