feliz-navida

Este año ha estado lleno de cosas para olvidar pero también de muchas cosas para recordar. Pero sobre todo… De cosas para aprender y mejorar, que en definitiva es lo que nos hace mejores personas.

Comenzaba el año con ilusión, pero la dichosa crisis y los bancos se llevaron por delante mi empresa. Ya sabéis, sin dinero, no funciona nada por desgracia. Pero de los errores se aprende y sin duda esto no ha quedado aquí…

Además, algunas relaciones de amistad volaban por los aires sin aún comprender el motivo. Pero es lo que tiene la amistad. Siempre he dicho que los amigos están ahí hasta que dejan de estar. Los amigos se encuentran no se buscan. Y de la misma manera que se encuentran, también se pierden.
Y derivado de esto, los enfrentamientos, discusiones y rupturas que aunque nunca las había imaginado así nunca puedes dejar de sorprenderte.

El año político ha sido también agridulce. Por fin ha llegado el cambio tan ansiado a Euskadi. Por fin la política pensada en las personas y no en los países de nadie.

Además, nuevos conocidos gracias a la increíble IUSY.

Pero lo más triste, las desilusiones, las traiciones y la falta de saber estar de muchos. Demasiados quizás. Aquellos que luchan más por el interés personal que por el bien común o de los demás. Eso sí, jamás aceptare nada en lo que no creo por lo que seguiré luchando por mis ideales. Y seguro que en este sentido el presente más próximo me depara buenas alegrías.

Mis viajes… Hungría (Budapest, Zanka), Austria (Viena)… Y mi última aventura. Serbia (Belgrado). Nuevos mundos y maneras muy diferentes de vivir el presente por estar aún con 30 años de retraso.

¡Lo olvidaba! Mi nuevo trabajo. Algo de transición que me permite estabilidad y sobre todo, disfrutar de mi mismo. De verdad, lo necesitaba.

Es una de las conclusiones que puedo sacar de este año. He disfrutado de mi mismo como nunca. He despejado mi mente. Estoy descansado. Y aunque ahora vuelva a hervirme la sangre para hacer mil cosas, ha estado muy bien este paréntesis. Se lo aconsejo a tod@s.

Y por último, pido para este nuevo año, algo más de tranquilidad humana. Más sosiego, más reflexión a todo el mundo. Una nueva década que marque de verdad el comienzo de un nuevo tiempo. Lleno de esperanza, ilusión, paz y felicidad. Un mundo más justo. Que se acaben las guerras. Que nos acordemos más de que con poco también se vive ya que importa más una buena sonrisa que 1000 € en la cartera.

Hay que recordar bien estas palabras. Esperanza, Ilusión, Paz, Felicidad, Alegría, Justicia, Igualdad…

Abrazos gratis para todos y FELIZ 2010 – URTE BERRI ON

Categorias: Personal, Reflexiones

2 Comentarios

  1. javier alvarez prieto dice:

    Un comentario no termina una decada las decadas van del año uno al año cero, es decir la decada terminara el 31 de diciembre de 2010

  2. Depende de como se mire… Si se supone que el siglo comenzaba en el 2000… Ha terminado una década. :D Para mi, ahora, comienza una nueva… y creo que de verdad!

Responder