
Hoy lunes, han pasado unos días ya desde que ha comenzado este nuevo año.
Parece que llevamos ya meses porque cada día parecen semanas aunque al final la nieve y el frío nos pone en las fechas en las que estamos y nos recuerda que acabamos de empezar.
De hecho, estas noches frías o los días en casa sin salir me han hecho pensar en muchas cosas.
Una de ellas lo que depara el futuro y la gente que me rodea.
Sin duda, cada uno a medida que pasa el tiempo, va eligiendo su camino. Y por eso mismo en ocasiones cada cual toma rumbos diferentes que obligan a separar las relaciones. Ya sean de amistad, de pareja, etc…
Y en parte ese es uno de los miedos que me han llevado a pensar en muchas cosas. Con mis amig@s.
Vivo un momento feliz, no me puedo quejar de lo que me rodea. Tengo a gente a mi alrededor que me da lo que necesito. Pero, la pregunta es, ¿Qué nos depara el futuro más próximo?
Tengo miedo a perder lo que tengo, motivado sobre todo por la distancia. Por los kilómetros que separan las ciudades a las que cada uno se puede dirigir… Al fin y al cabo no dejan de ser distancias cortas a recorrer en coche/avión/tren, pero… ¿el teléfono y las pocas visitas conservan las relaciones? Espero que si y que nada cambie…
Y por otro lado, eso que en ocasiones he escrito, ese cariño que tan solo puede darte una persona en el mundo, eso especial, ese cosquilleo, ese nudo en la garganta, los escalofríos, las vueltas sin poder dormir… Eso que lo hace tan especial y que tan pocas veces se vive… vuelvo a sentirlo.
Quizás una mariposa ha llegado a mí y merodea por mis entrañas… Lo veremos…