
No hay nada mejor que el descanso en familia y rodeado de un entorno rural inigualable.
Las visitas al pueblo, año tras año, ofrecen sin duda el relax necesario para poder continuar sin agobios el día a día laboral y cotidiano. ¿Qué sería de mí sin las escapadas a Bogajo?
Aunque hemos tenido días variopintos, en cuanto a tiempo se refiere, no han faltado ni las barbacoas, ni las caminatas, ni las visitas, ni la fiesta.
Ha sido increíble ver el entorno con más agua y más verde que nunca. Ha llovido tanto que ha dejado todo como jamás lo había visto.
¡Y los amigos pueblerinos! Aquellos con los que he crecido año a año y los nuevos que han llegado y los que tienen que llegar. Siempre es bonito el re-encuentro y difícil la despedida.
Aunque ahora con esto de las redes sociales es fácil mantener el contacto.
En definitiva, que de nuevo, un gran acierto haberme escapado de nuevo al pueblo, aunque no perfecta como esperaba, porque me faltabas TU!
De vuelta
Ya estoy de vuelta. Después de unos días más que intensos en el pueblo he vuelto con las pilas cargadas.
La verdad es que me hacían falta estos días y desconectar totalmente de la rutina diaria. Ahora puedo trabajar con la mente despejada y centrada.